Angeles en Guerra

Un día por la mañana, el hermoso firmamento celeste y con resplandores amarillos del sol abrió una puerta al cielo de donde cayeron dos preciosas niñas que eran algo más que solo simples humanas, estas dos divinuras eran lindos y pequeños angelitos bebes que habían sido arrojados por su madre para ser salvadas de la muerte de la guerra entre el diablo y El Pueblo de Dios.

En el momento de caer, los dos infantes se dispersaron entre dos calles. Luego de varios días, una humilde mujer encontró a la angelita más pequeña y decidió criarla para que no tuviera hambre ni frio, en el momento en el que pasaba este milagro de bondad, a otra persona se le ocurrió ser buena con la angelita mayor, un hombre poderoso la salvo de la pobreza… Al final de la calle estas dos personas con las bebes se encontraron y se enamoraron perdidamente y decidieron criar a las niñas juntos. En ese momento, a las preciosuras las nombraron Sofía y Julieta.

Las dos pequeñas criaturas crecieron y estudiaron como todos los chicos del mundo y así hasta los 18 anos de las dos. Ambas ya tenían trabajo y una vida social.

Un día, Sofí y Juli cumplieron 19 anos. Para sus padres era un día muy difícil, porque se habían prometido decirles la verdad a dicha edad. En la tarde del mismo día sus padres decidieron ir a un lugar muy especial para ellos como para Julieta y Sofía. Entre ambos se dividieron como la primera vez en que las vieron caer. La madre acompaño a la menor y el padre a la mayor y repitieron lo ocurrido y al explicárselo ellos le mencionaron que no sabían que seres eran. La duda de ese tema acompaño a las niñas durante mucho tiempo.

Un día en medio de su trabajo, una sombría sombra negra persiguió a Julieta hasta una mesa donde estaba por entregar el pedido, cuando en ese momento Sofía se dio vuelta y antes de la misteriosa nube llegara a Juli ella la piso, y la sombra se desvaneció de inmediato. La curiosidad de saber que había sucedido les abrió la puerta a un nuevo mundo de fantasías y maravillas mágicas.

Una mañana en medio del trabajo dos ex compañeros de primaria de los cuales Sofía y Julieta se habían enamorado de pequeñas entraron por la puerta. Ellos eran Santiago y Matías. Cuando ambas los vio su mirada se derritió en su boca como mantequilla en pan. Las dos querían dirigirse a servirles su orden. Al final, ambas fueron a darles su encargo. La primera vez que se acercaron, ninguno de los dos las reconoció, pero ellas ya no podían aguantar y se presentaron frente a ellos, la sorpresa de la encontrada fue muy grande para los cuatro. Pero había un pequeño problema con  Matías y Santiago. Es que ellos no eran personas comunes y corrientes, ellos tampoco eran humanos como Sofía y Julieta, entre ellos había un secreto. Ellos eran Dioses controladores de la naturaleza, Santiago era el Dios del Fuego y Matías, era el Dios del Aire.

Ellos también estaban enamorados de las chicas, pero eran muy buenos disimulándolo.  Julieta no aguanto más e invito a los dos a una cita doble entre su hermana, ellos y ella.  A la noche siguiente Julieta y Sofía se preparaban para su doble cita, los chicos reservaron un precioso restaurante llamado ‘‘Cena de Velas’’ con cortinas doradas, unas baldosas hechas con rubíes rojos y verdes esmeraldas, con mesas de vidrio y candelabros de cristal; todos estaba listo para la gran noche.  Menos, un pequeño imprevisto.

A las 11 de la noche Santiago y Matías pasaron a recoger a Sofía y Julieta.  Luego llegaron al restaurante mucha cortesía las citas de Julieta y Sofía las ayudaron a sentarse y acomodarse en la mesa.  Los chicos estaban totalmente enamorados de las mellizas con risos dorados.  Y también en viceversa.  Sofía y Julieta estaban muy emocionadas por esta gran noche.  En medio de la cena Sofía y Julieta se levantaron y se fueron a refrescarse un poco la cara de la emoción, cuando la nube negra volvió a aparecer y esta vez llego a tocar a Julieta, en ese momento nada extraño ocurrió, pero cuando volvieron del baño, Julieta no estaba de lo más calmada, y comenzaron a brillarles los ojos tornándose a un color rojizo.  Pues la sombra, resulto ser un valioso soldado, perteneciente al ejército del Diablo, que útilmente vago, buscando a las dos angelitas ya que ellas eran los únicos ángeles que quedaban del ejército de Dios.  Y trataba de dominarlas para que se transformaran en parte del ejército del Diablo.  Y estuvo a punto de dominar a Julieta cuando Santiago, encendió su llama y logro espantar la nube, y ahí fue cuando se vieron obligados a confesarles sus secreto y ellas a ellos. Primero se sintieron un poco enfadados los cuatro por que antes no se los habían dicho, pero luego, se sintieron felices de que se tuvieron confiasa y así fue cuando, enamorados entre los cuatro Julieta y Santiago y Sofía y Matías decidieron que el amor les pertenecía, aunque al hacer eso, Santiago y Matías, también aceptaban el hecho de que deberían ser los guardianes de Sofía y Julieta. Días después,  en un amanecer desde el cielo, les cayó un pequeño sobre blanco con escrituras en dorado que decían “Solo para mis Angelitas”. Impacientes por saber de quién era el sobre, las dos rápido lo abrieron, y en el sobre decía: ‘‘Sepan disculpar que no las pude acompañar en toda su infancia, pero quiero que vengan a vivir con migo ahora,  Con amor Su Mama’’.  Ellas, por fin supieron que tenían una madre, pero no tenían ningún dato de ella, ni su nombre, ni edad, ni dirección, nada, y eso no las ayudaba, esa misma noche, una luz blanca ilumino toda la alcoba,  y las dos angelitas desaparecieron del cuarto,  en cuanto volvieron a tener conciencia, aparecieron en una nube blanca,  y una preciosa mujer salió desde los más recóndito del humo, y en el momento que la mujer las vio, se aproximo rápidamente a abrazarlas, cuando Sofía y Julieta salieron corriendo, preguntándose, quien era esa mujer, y ella se poso al frente de ambas y las saludo diciendo  ‘‘Hola mis adoradas Hijas’’, sorprendidas corrieron a abrazarla y le preguntaron porque las había abandonado y les conto toda la historia, y les dijo que estaba por volver a suceder ese horrible momento, y que ellas dos eran la única salvación del Reino de Dios y en ese día comenzaron sus entrenamientos de guerreras. Millones de ángeles apoyaron a las angelitas a pelear por su reino.

Ellas estaban muy nerviosas porque ese día ellas combatirían contra el gran ejército del Diablo.  A las 17:30, una corneta de batalla sonó, que era la alerta de que la guerra se estaba acercando. En el cielo se formaron 2 nubes, una roja, la el Diablo y una blanca.  Cuando la corneta aulló por segunda vez, los dos ejércitos se perseguían en una eterna pelea  y muchos salieron heridos, pero al igual que lastimados, había muy fuertes compañeros de batalla. Al final hubo un gran explosión en el cielo e hizo que por un largo rato la tierra quedara sin nada de tecnología.

A la mañana siguiente, todo volvió a la normalidad en la tierra, aunque el Diablo juro regresar por su venganza con la siguiente generación de Las Angelitas Salvadoras.  Y  Sofía y Julieta volvieron a la tierra a seguir con su vida ‘‘común y corriente’’ para pasarla bien con sus amados novios, con los que podrían entrenar a sus hijas para la batalla que surgiría dentro de  medio siglo en vida del cielo.   Que serian medio de medio de medio de siglos. Actualmente, ellas siguen en el cielo, vigilando cada esquina del mundo para protegernos del mal y si llega a venir enviar a sus adoradas hijas a luchar por la humanidad.

 

FIN